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El ciervo almizclero.


Viendo el cráneo de este animal uno es capaz de pensar que pertenece al de un depredador de grandes colmillos, recuerda al tigre dientes de sable. Pero realmente no se trata de un cazador carnívoro, no es un animal que  clave los colmillos en la traque de su presa, no infringe mortales mordidas. Este cráneo es el de un pacífico vegetariano: EL CIERVO ALMIZCLERO.

 A la diferencia de otros ciervos, a los ciervos machos no le sale una poderosa cornamenta, sino dos enormes colmillos que le confieren la apariencia de ciervo-vampiro (un término inventado por mi). Pues bien, estos colmillos van creciendo a lo largo de su vida y por lo visto, su función es la misma que la de las astas de otros ciervos... el tamaño sí importa.

Otra característica del ciervo almizclero es que a diferencia de otros ciervos, este vive en pareja.

Existen varias especies y se piensan que son más inteligentes que otros ciervos no almizclero.

Por último, quizá el rasgo más significativo, hay que decir que  el nombre que recibe este ciervo se debe a su olor a almizcle. Un olor dulzón y fuerte, que contiene feromonas y que es utilizado en algunos perfumes. De hecho, existe un cuento muy bonito sobre esta característica:

Cuando el ciervo comenzó a alimentarse por sí solo, percibió el intenso aroma del almizcle. Se preguntó, perplejo, de dónde provenía aquel perfuma dulce y envolvente. 
Comenzó a buscar su fuente por todas partes; era imposible substraerse a él, pero también lo era conocer su procedencia. El animal sentía cada vez más curiosidad. Sin tregua, seguía buscando el origen de ese aroma tan intenso. Buscaba sin cesar, día y noche, víctima de una obsesión que no hacía más que aumentar. Transcurrieron así los años. el ciervo vivió momentos de gran desfallecimiento, de indecible angustia, de profundo desconsuelo. su búsqueda no obtenía resultados. 


Grabado del siglo XV

El ciervo almizclero envejeció y murió. "Nunca supo que aquel perfume embriagador provenía de sí mismo".


Este almizcle lo contienen unas glándulas situadas en el hocico. Pero además existe otro ingrediente que él mismo produce y por el que también le convierte en objetivo de los cazadores. No es por la carne, no es por la necesidad de comer. Es cazado por una sustancia glandular que es utilizada como "droga" para deportistas. Esta prohibida y se considera dopaje.

Gracias a su olor, a su sustancia dopante, a su cada vez menos habitat (que si no lo he dicho se encuentra al este de Asia), su conservación se encuentra amenazada.

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