Mostrando entradas con la etiqueta Ornitorrinco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ornitorrinco. Mostrar todas las entradas

El equidna. Experimento evolutivo.

Esta especie de erizo narizudo y rechoncho se llama equidna, y tiene una peculiaridad que solo es compartida por otro animal, el ornitorrinco. Al igual que este, el equidna es el único mamífero que nace de un huevo... no os parece raro?


Os explico brevemente:

Las primeras formas de procrear se daban en el agua de océanos prehistóricos. Los peces soltaban muchos pececillos al mar y de ellos, muchos eran devorados.  Para evitar esto, la evolución ideó algunas fórmulas diferentes de procrear: algunos peces eran escondidos en la boca de la madre, otros buscaban refugios en ... por ejemplo anémonas... y otros pececillos fueron guardados en cápsulas viscosas. Esta última forma de proteger a la descendecia fue la que evolucionó con el tiempo en los típicos huevos de los reptiles. Las cápsulas ya no eran viscosas sino duras. Huevos que conseguían que el feto evolucionara y creciera hasta convertirse en depredadores, cazadores como los adultos, pero con un tamaño menor. Cuando los mamíferos aparecieron, la forma de dar a luz a la descendencia cambió. El óvulo era fecundado dentro de la madre y, aun sin tener las capacidades de un adulto, era paridos. Por supuesto tenían que ser cuidados y alimentados por la madre, intentando así asegurar una descendencia que nacía (en general) desvalida.
Pues bien, en este camino evolutivo de la procreación, lo que parece normal es que cualquier mamífero nazca de la madre y luego se le cuide y de de mamar hasta hacerse mayor, y no de un huevo como las aves o los reptiles. Ahí está pues la peculiaridad evolutiva del equidna: el equidna nace de un huevo, por tanto, su forma de procrear no es como la de los reptiles pero tampoco como la de los mamíferos.

Pero la forma de encubar el huevo no es como las de las aves o reptiles. El equidna pone un huevo y lo lleva en una cavidad de su cuerpo entre el pelaje. Esto le permite desplazarse y proporcionarle calor y protección a la vez... una buena idea hablando de supervivencia. Luego sí, el pequeño nace y hace lo que haría cualquier mamífero: mamar.


Los taquiglósidos o equidnas (Tachyglossidae) sólo habitan en la isla de Nueva Guinea y en Australia, y son difíciles de ver. Entre sus características físicas podríamos destacar: Tienen el cuerpo cubierto de espinas, lo que unido a la dieta que llevan, mayoritariamente insectívora, y en algunos casos con predilección por las hormigas y termitas (mirmecofagia), les ha valido el nombre de "hormigueros espinosos". Son animales de cuerpo compacto, y cubierto de un denso pelaje del que sobresalen largas púas empleadas como método de defensa. Normalmente mide entre 35 y 50 centímetros de largo, con una cola de 10 centímetros, y un peso promedio de 2 a 7 kilogramos. Los machos son por regla general de mayor tamaño que las hembras. Son poderosos excavadores que emplean pies y manos para construir galerías y oquedades o escarbar en la tierra en busca de alimento.



Ornitorrinco, peligro de extinción.


El ornitorrinco es por lo general de un color marrón intenso en la espalda y los lados de la cabeza, cuerpo y la parte superior de las patas, y la región ventral es de un color rubio o gris sedoso.El cuerpo y la ancha cola plana están cubiertos con un pelaje espeso que retiene una capa de aire aislante que mantiene al animal caliente.La cola es similar a la del castor, pero a diferencia de éste, que la emplea para propulsarse, el ornitorrinco sólo la utiliza para maniobrar en el agua; asimismo utiliza la cola como almacén de reservas de grasa, una adaptación que también presentan animales como el diablo de Tasmania (Sarcophilus harrisii). Tiene patas palmeadas y un gran hocico gomoso; estos rasgos tienen más parecido con un pato que con cualquier mamífero conocido. La membrana que posee entre los dedos de las patas delanteras es mayor que la de las posteriores y sobrepasa el extremo de los dedos para conseguir mayor superficie de empuje, ya que es con las extremidades anteriores con las que se desplaza durante el buceo y la pliega hacia atrás, dejando expuestas sus fuertes uñas, cuando se desplaza por tierra.

A diferencia del pico de las aves, en el que las partes superior e inferior se separan para revelar la boca, el hocico del ornitorrinco es un órgano sensorial con la boca en la parte inferior. Los orificios nasales están situados en la superficie dorsal del hocico, mientras que los ojos y las orejas se encuentran en un surco situado justo detrás del hocico; este surco se cierra cuando el animal nada. El ornitorrinco tiene aproximadamente la mitad de receptores olfativos que la mayoría de los mamíferos, sin embargo cuenta con una extensión en los genes que codifican un tipo particular de receptor de olor, llamado receptor vomeronasal, que permite al ornitorrinco oler bajo el agua. Se ha escuchado a ornitorrincos emitir un gruñido grave cuando se los molesta, y en ejemplares en cautividad se han observado varios tipos de vocalizaciones.

El peso varía considerablemente, entre 700 y 2.400 g, y los machos son más grandes que las hembras: los machos miden una media de 50 cm mientras que las hembras miden unos 43. Hay diferencias significativas en el tamaño medio de una región a otra. Estas diferencias no parecen seguir ninguna regla climática concreta y podría deberse a otros factores ambientales como los predadores o la presencia de humanos.

El ornitorrinco tiene una temperatura corporal de unos 31-32 ºC, que contrasta con los 38 ºC típicos de los mamíferos placentarios. Las investigaciones sugieren que se trata de una adaptación gradual a condiciones ambientales duras por parte del reducido número de especies supervivientes de monotremas, y no de una característica histórica de los mismos.

Aunque tanto los machos como las hembras nacen con espolones en el tobillo, sólo los del macho liberan veneno, compuesto principalmente por proteínas similares a defensinas (DLP), tres de las cuales son únicas en el ornitorrinco. Las defensinas son producidas por el sistema inmunitario del ornitorrinco. A pesar de que es lo suficientemente potente como para matar animales pequeños, o incluso perros, el veneno no es letal para los humanos, aunque tras una picadura pronto aparece un edema alrededor de la herida que se extiende gradualmente por el miembro afectado y causa un dolor tan intenso que ni siquiera puede ser calmado con morfina.



Los monotremas son los únicos mamíferos de los que se sabe que tienen un sentido de electrorrecepción; localizan sus presas en parte mediante la detección de campos eléctricos generados por las contracciones musculares de éstas. La electrorrecepción del ornitorrinco es la más sensible de todos los monotremas.

Animal en peligro de extinción.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...